Río Viejo
Los planos de Farinelli de 1758 y de Domingo de Aguirre de 1775, documentan el curso del Tajo en el siglo XVIII, marcado por meandros móviles y crecidas frecuentes. Al crear el dique, Carlos IV limitó los daños e integró el antiguo cauce o “Madre Vieja” como recurso paisajístico. En el séptimo jardín, al norte del Tajo, Carlos IV importó plantas traídas de Luisiana, Carolina y Virginia. Pablo Boutelou introdujo desde 1780 especies exóticas y productivas —pacanos, caquis, tuyas— y, desde 1778, plátanos de paseo, nogales y arces, favoreciendo su aclimatación junto al río.
Carlos IV
Nació en Portici (Italia) el 11 de noviembre de 1748. Séptimo de los trece hijos de Carlos III y de María Amalia de Sajonia, durante su etapa como heredero al trono, el Príncipe Carlos llevó una vida rutinaria y relativamente sencilla. Gran amante de las artes y de la música fue un ávido coleccionista de relojes, cuadros, escultura y todo tipo de muebles, destinados a decorar alguno de los palacetes de recreo o Casitas que construyó. Desde 1772 y hasta el final de su reinado, Carlos IV fomentó la construcción en Aranjuez del Jardín del Príncipe, un jardín de recreo dotado de fuentes, pabellones y un palacete, la Casa del Labrador. Construida por Villanueva entre 1791 y 1803 en dos fases, su lujosa decoración interior supone el máximo exponente del neoclasicismo español. También intervino en el Palacio principal, con el traslado de los jarrones de Fremin y Thierry desde La Granja hasta el Jardín del Parterre en 1794. Tras su abdicación en 1808, Carlos IV se exilió a Italia, falleciendo en Nápoles el 19 de enero de 1819, mientras se encontraba visitando a su hermano Fernando, Rey de las Dos Sicilias.
Aguirre Jiménez, Domingo de
Nació en Orán el 13 de mayo de 1741, hijo de un contador destinado al presidio español. De joven estudió en la Academia de Matemáticas de Orán, filial de la Real Academia de Barcelona. Más tarde ingresó en el cuerpo de ingenieros del ejército en 1762, tomando parte en la campaña de Portugal de aquel mismo año. Tras la guerra, estuvo destinado a la construcción de carreteras y caminos que formaban parte del plan de fomento de la red viaria impulsado por Carlos III. Entre 1772 y 1775, a iniciativa del ministro Grimaldi, realizó un plano topográfico y una serie de doce vistas del Real Sitio de Aranjuez. Grabadas entre 1775 y 1776, en ellas se refleja el estado de la villa y sus alrededores en el último del siglo XVIII, así como las incipientes reformas urbanísticas y paisajísticas llevadas a cabo por la Corona en el Real Sitio. Murió en Madrid en 1805.
Boutelou, Pablo
Hijo de Esteban (II), fue enviado en 1764 a París para estudiar con los jardineros del Rey de Francia, concretamente con Richard, en Choysy-le-Roi. Luego pasó un año en Holanda y unos meses en Inglaterra. Así, resultó ser el jardinero más preparado de esta dinastía, destacando su colaboración con Juan de Villanueva en el jardín del Príncipe de Aranjuez, donde sucedió a su padre como jardinero mayor.
Broschi, Carlo
Nació el 24 de enero de 1705 en Andria (Italia), en el seno de una familia de la baja nobleza italiana. Apodado “Farinelli”, se convirtió en el cantante de ópera más famoso del siglo XVIII. Tras una brillante carrera en Londres y justo cuando su voz comenzó a decaer para cantar en escena, en 1737 se trasladó a España a petición de la reina Isabel de Farnesio, quien empleó los conciertos del casatrato como remedio para paliar los episodios depresivos de Felipe V. Al subir al trono Fernando VI, Farinelli se hizo cargo de la dirección de las óperas y las serenatas que se representaban en los Reales Sitios, especialmente en el Coliseo del Buen Retiro. En 1758, recogió toda su actividad como “maestro de ceremonias” en un libro titulado Fiestas reales en el reinado de Fernando VI. Tras la muerte de la reina Bárbara en 1758 y de Fernando VI en 1759, Farinelli perdió su prestigioso puesto en la Corte y se retiró a Bolonia, donde vivió hasta su muerte el 16 de septiembre de 1782.
Más información
Río viejo, o madre vieja del río Tajo en el Jardín del Príncipe
Un río tan caudaloso como era el Tajo antes de los trasvases que se le hicieron en el siglo XX solía experimentar crecidas y modificar su cauce con la fuerza de su curso. Por ello, los meandros que presenta en planos del siglo XVIII muestran un recorrido muy distinto del actual. La Descripción… de las fiestas por Farinelli -en su manuscrito de la Real Biblioteca-, y el plano de Domingo de Aguirre, presentan unos meandros que quedaron integrados en el jardín del Príncipe. El viejo cauce, denominado “la madre vieja” del Tajo, quedó en parte seca, en parte integrada como una ría en el trazado. De hecho, la Casa del Labrador quedaba aislada por un tramo de este antiguo curso, que se atravesaba por medio de tres puentes de madera adornados de grecas uniformes tal y como aparece en la acuarela de Isidro González Velázquez (antes en el Museo de Historia de Madrid). Donde mejor se percibe la influencia del antiguo cauce en la forma del jardín es mediante la comparación entre el plano de Aguirre con los de la Junta General de Estadística, hacia 1870 (Instituto Geográfico Nacional), puesto que el de Santiago Loup, de 1811, resulta más esquemático.