Cipres de Chinescos
N2.25 Ciprés de los Chinescos en el Jardín del Príncipe
Nombre científico: Cupressus sempervirens.
Familia: Cupressaceae.
Nombre común: Ciprés.
Condiciones ambientales:
Exposición: Sol.
Necesidades hídricas: Baja. Resistencia a la sequía.
Suelo: Indiferente, aunque bien drenado.
Resistencia a frío y heladas: Alta.
Resistencia a la contaminación: Alta.
Resistencia al viento: Media.
Estructura del ejemplar:
Árbol de porte natural, sin podas de formación, con una copa amplia y proporcionada al desarrollo propio de la especie. El tronco, recto y cilíndrico, presenta una ligera inclinación de 5,6º y se encuentra en buen estado general, sin grietas ni fisuras, y con una correcta cicatrización. El ejemplar mantiene una buena vitalidad, aunque se halla en fase de madurez con indicios iniciales de senectud.
Datos dendrométricos:
Altura total H: 35 metros.
Radio máximo de copa C: 5,6 metros.
Diámetro normal Dn: 98,8 centímetros.
Perímetro: 3 metros.
Edad estimada: Se desconoce su edad concreta, aunque en la ficha de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid se le atribuyen 232 años, rondando la edad media de la especie los 250-500 años.
Más información
N2.25 Ciprés de los Chinescos en el Jardín del Príncipe
Curiosidades:
Es una especie extraordinariamente longeva, con ejemplares que superan los 500 años de vida. Esto unido a su porte esbelto y al color siempre verde de sus hojas, ha favorecido su asociación simbólica con la inmortalidad y el duelo, motivo por el que tradicionalmente se ha plantado en cementerios. Su madera, aromática e imputrescible, ha sido muy valorada desde la Antigüedad. Según la leyenda, Alejandro Magno la empleó para la construcción de su flota, y en la Biblia se menciona que el arca de Noé fue fabricada con esta madera. La primera guitarra de Paco de Lucía, uno de los grandes referentes del flamenco, fue realizada en madera de ciprés.