Fuente de las Arpías o del Espinario
Fuentes de las Arpías o del “Espinario”
El trazado renacentista del Jardín de la Isla es obra del arquitecto Juan Bautista de Toledo y el jardinero flamenco Jean Holveque durante el reinado de Felipe II. Destaca su fuente, copia del Espinario de los Museos Capitolinos de Roma, que data del reinado de Felipe III. El conjunto está enmarcado por cuatro cuadros de boj tallado, cuyos diseños interiores representan los escudos de los reinos de Castilla, León, Navarra y Aragón.
Felipe II
Nació en Valladolid el 21 de mayo de 1527. Hijo primogénito de Carlos I de España y V de Alemania y de Isabel de Portugal, subió al trono tras abdicar su padre en 1554. Durante su reinado estableció el sistema de Reales Sitios, dispuestos a modo de residencias estacionales de descanso y recreo alrededor de Madrid, elegida como capital del reino en 1561. Así, fomentó el desarrollo de nuevos Reales Sitios, como Valsaín, El Pardo o Aranjuez. En este último, Felipe II ideó una regia villa campestre, rodeada de huertas y jardines, en donde disfrutar de la naturaleza y del frescor del lugar. En 1561, Juan Bautista de Toledo comenzó con la traza del Jardín de la Isla, y tres años después dieron comienzo las obras del palacio, iniciadas en el cuadrante suroccidental. Al morir Juan Bautista de Toledo en 1567, Juan de Herrera se hizo cargo de las obras hasta 1580 cuando, finalizada la sección sur del palacio, se paralizaron por completo hasta el siglo XVIII. Felipe II murió el 13 de septiembre de 1598.
Holveque, Juan
Natural de Flandes, trabajó en la plantación del Jardín de la Isla en Aranjuez, donde dirigió a un grupo de jardineros procedentes de Francia, Inglaterra y Flandes. Entre sus principales aportaciones al Jardín de la Isla destacan la ordenación con boj y flores de los cuadros internos del jardín y las folías de tipo flamenco, galerías enrejadas hechas de madera que cubrían los caminos protegiendo del sol a los visitantes, sustituidas en el siglo XVIII por alineaciones de árboles.
Toledo, Juan Bautista de
Nació hacia 1515. La figura de este arquitecto es fundamental para comprender la formalización de la arquitectura áulica de Felipe II y, por tanto, la de gran parte del siglo XVII, habiendo de remitirnos al magnífico estudio de Javier Rivera sobre su personalidad. De nacimiento al parecer madrileño, trabajó en 1546‑1548 como ayudante de Miguel Ángel en la fábrica de San Pedro del Vaticano. Sirvió en Nápoles al virrey don Pedro de Toledo desde octubre de 1548 hasta que en 1559 Felipe II lo llamó a España como arquitecto real, "nuestro arquitecto". Entre sus primeros trabajos estuvo la construcción del Real Sitio y los jardines de Aranjuez, cuyas obras comenzaron en 1564. El 10 de agosto de 1563 recibió oficialmente el título de maestro mayor de la fábrica del Monasterio de San Lorenzo el Real, y una semana después el de maestro mayor interino del Alcázar de Madrid. Sus problemas personales y el exceso de trabajo perjudicaron su actividad, hasta que murió en Madrid el 19 de mayo de 1567.
Más información
Fernando Brambilla - Vista de la Fuente de la Espina en el Jardín de la Isla
La fuente, ordenada labrar por Felipe III, aparece muy limpia, con los capiteles y basas, así como las arpías sobre las columnas, bien blancos, y muy lustrado el bronce del Espinario. Anteriormente, como narra Quindós, “… en la plazuela de esta fuente había quatro nichas de madera… que se hicieron el año de 1594… En su lugar se hicieron poner el año de 1783 unos cascarones o nichas en los ángulos de la plazuela, sobre columnas de mármol blanco muy bellas, con capiteles dóricos, y sobre los frontispicios un remate de muchachos abrazados a un canastillo de flores y frutas, vaciado en plomo, de buen gusto e inteligencia, si los cascarones no fuesen de madera entallada, que perecerá presto con las aguas y los soles.”[1] De estos templetes, dirigidos por Sabatini, sólo subsisten hoy las columnas en piedra de Colmenar, pues los cascarones de madera y plomo fueron desmontados en 1867, cuando uno de ellos quedó arruinado por la caída de un árbol. Según la pintura, su construcción presentaba ligeras diferencias respecto al dibujo de la colección Íñiguez. La bóveda y arco figuraban ser de piedra caliza, y los florones encasetonados de mármol, mientras que los grupos de coronamiento y las guirnaldas, de plomo, imitaban bronce.
Además de incluir los tipos habituales en la serie, como el coracero junto a la exedra al fondo, o un lancero y otro militar que hablan a dos señoras en el primer banco a la izquierda, el cuadro reproduce un curioso ambiente de mezcla social característicamente española que cabe contraponer a la visión de esta misma escena por Mesonero Romanos: "Sabido es que después del mediodía la reunión del buen tono es en la fuente de la Espina del jardín de la Isla; allí dirigí mis pasos [...] Entrando en la plazuela de la fuente vi sentadas las damas bajo los templetes que la decoran, y una multitud de elegantes en pie formando grupos y dirigiendo sus miradas a las más hermosas. La conversación era poco animada, la escena nada varia, y sólo crecía un tanto cuanto en interés cuando entraban nuevas señoras en aquel recinto: fijábanse en ellas todas las miradas; las ya sentadas se hablaban en secreto; los caballeros rodeaban a los recién venidos que las acompañaban, les hacían preguntas de cómo habían dejado la capital, qué tal había salido la ópera nueva, cómo estuvo el baile de N., y luego los nuevos preguntaban a los antiguos sobre las cosas del Sitio." De hecho, los dos caballeros uniformados que aparecen en primer término tienen todo el aire de ser personajes conocidos; el de la izquierda, con la orden de Carlos III bien ostensible, parece ser el duque de San Carlos, mayordomo mayor de Fernando VII.
Quindós 1804, p. 290. Ver en página 83 del texto de Aleas, nota 6. ↑
Adivinanzas
4ª Adivinanza
En medio del verde jardín,
un canto se oye sin fin.
Mil alas pequeñas viven allí,
sin miedo al cielo, sin salir de mí.
No temen al viento, ni al cielo azul,
pues su mundo entero cabe en mi luz.
¿Quién soy, que guardo la vida alada,
y alegro el jardín cada madrugada?
¿Te rindes?
Pajarera (Canariera)
Antes Fotografía de una glorieta empedrada con columnas, pérgola y una pequeña fuente central.
Después Pintura de un jardín con templetes clásicos y elegantes paseantes en el jardín de la Isla.