Santiago Loup, Plan 1º, Sitio de Aranjuez, 1810. Instituto Geográfico Nacional 1 / 2
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Río Viejo

Agua

Los planos de Farinelli de 1758 y de Domingo de Aguirre de 1775, documentan el curso del Tajo en el siglo XVIII, marcado por meandros móviles y crecidas frecuentes. Al crear el dique, Carlos IV limitó los daños e integró el antiguo cauce o “Madre Vieja” como recurso paisajístico. En el séptimo jardín, al norte del Tajo, Carlos IV importó plantas traídas de Luisiana, Carolina y Virginia. Pablo Boutelou introdujo desde 1780 especies exóticas y productivas —pacanos, caquis, tuyas— y, desde 1778, plátanos de paseo, nogales y arces, favoreciendo su aclimatación junto al río.