Paseo del Embarcadero
Trazado en 1750 por iniciativa de Fernando VI y bajo la dirección de Farinelli, se concibió como una avenida arbolada que permitía el acceso de los reyes al embarcadero del río Tajo. En su entorno, Pablo Boutelou diseñó huertas y bosquetes formales. Los paseos arbolados se intervienen conforme a criterios de seguridad y tecnología, garantizando su conservación.
Fernando VI
Nacido el 23 de septiembre de 1713, fue el cuarto y último hijo de Felipe V y de María Luisa Gabriela de Saboya. Tras su ascenso al trono en 1746, Fernando VI se rodeó de ministros capaces como José de Carvajal o el marqués de la Ensenada, y puso en marcha una gran actividad reformadora en el interior mientras que en el exterior mantuvo la “neutralidad armada”. Casado con la princesa lusa Bárbara de Braganza, la muerte de esta en 1758 supuso un duro golpe para el monarca, que se recluyó en el castillo de Villaviciosa de Odón, donde murió el 19 de agosto de 1759.
Durante su reinado, el Real Sitio de Aranjuez vivió una etapa de esplendor, con la celebración de fastuosos festejos organizados por Farinelli, así como de intensa actividad constructiva. Tras el incendio de 1748, Fernando VI ordenó a Bonavía la reconstrucción y finalización del palacio, quien además realizó las primeras obras urbanísticas en el Real Sitio en 1749. Fruto de estas fue la construcción de la Plaza de San Antonio, eje articulador entre el palacio y el pueblo, construida entre 1750 y 1753.
Broschi, Carlo
Nació el 24 de enero de 1705 en Andria (Italia), en el seno de una familia de la baja nobleza italiana. Apodado “Farinelli”, se convirtió en el cantante de ópera más famoso del siglo XVIII. Tras una brillante carrera en Londres y justo cuando su voz comenzó a decaer para cantar en escena, en 1737 se trasladó a España a petición de la reina Isabel de Farnesio, quien empleó los conciertos del casatrato como remedio para paliar los episodios depresivos de Felipe V. Al subir al trono Fernando VI, Farinelli se hizo cargo de la dirección de las óperas y las serenatas que se representaban en los Reales Sitios, especialmente en el Coliseo del Buen Retiro. En 1758, recogió toda su actividad como “maestro de ceremonias” en un libro titulado Fiestas reales en el reinado de Fernando VI. Tras la muerte de la reina Bárbara en 1758 y de Fernando VI en 1759, Farinelli perdió su prestigioso puesto en la Corte y se retiró a Bolonia, donde vivió hasta su muerte el 16 de septiembre de 1782.