Paseo sobre el río Tajo
Ha ofrecido, desde al menos el reinado de Felipe II, algunas de las vistas más emblemáticas del Real Sitio. A las perspectivas desde el Jardín de la Isla se sumaron en el siglo XVIII las del Parterre, reflejadas en pinturas de Francesco Battaglioli, grabados de Juan de Villanueva y Domingo de Aguirre, y en el retrato de la princesa María Luisa de Parma realizado por Anton Raphael Mengs.
Formaciones vegetales: Broderies y Boulingreens
La topiaria es la técnica artística barroca que poda el boj en formas geométricas estructurando parterres y paseos. Difundida desde el siglo XVII, llegó a Aranjuez con los Borbones siguiendo los modelos de los tratados franceses como el de Dezallier d’Argenville. Los parterres “de bordado” (broderie) formaban delicados dibujos mediante tierras de colores diferentes -negro, amarillo y rojo, sobre todo- y líneas de boj, con flores sólo en los márgenes o platabandas. Otro tipo de parterre era el formado por piezas de césped, llamado “a la inglesa” o boulingrin, derivación francesa del nombre inglés de la pradera para jugar a los bolos (bowling green).
Felipe II
Nació en Valladolid el 21 de mayo de 1527. Hijo primogénito de Carlos I de España y V de Alemania y de Isabel de Portugal, subió al trono tras abdicar su padre en 1554. Durante su reinado estableció el sistema de Reales Sitios, dispuestos a modo de residencias estacionales de descanso y recreo alrededor de Madrid, elegida como capital del reino en 1561. Así, fomentó el desarrollo de nuevos Reales Sitios, como Valsaín, El Pardo o Aranjuez. En este último, Felipe II ideó una regia villa campestre, rodeada de huertas y jardines, en donde disfrutar de la naturaleza y del frescor del lugar. En 1561, Juan Bautista de Toledo comenzó con la traza del Jardín de la Isla, y tres años después dieron comienzo las obras del palacio, iniciadas en el cuadrante suroccidental. Al morir Juan Bautista de Toledo en 1567, Juan de Herrera se hizo cargo de las obras hasta 1580 cuando, finalizada la sección sur del palacio, se paralizaron por completo hasta el siglo XVIII. Felipe II murió el 13 de septiembre de 1598.
Carlos IV
Nació en Portici (Italia) el 11 de noviembre de 1748. Séptimo de los trece hijos de Carlos III y de María Amalia de Sajonia, durante su etapa como heredero al trono, el Príncipe Carlos llevó una vida rutinaria y relativamente sencilla. Gran amante de las artes y de la música fue un ávido coleccionista de relojes, cuadros, escultura y todo tipo de muebles, destinados a decorar alguno de los palacetes de recreo o Casitas que construyó. Desde 1772 y hasta el final de su reinado, Carlos IV fomentó la construcción en Aranjuez del Jardín del Príncipe, un jardín de recreo dotado de fuentes, pabellones y un palacete, la Casa del Labrador. Construida por Villanueva entre 1791 y 1803 en dos fases, su lujosa decoración interior supone el máximo exponente del neoclasicismo español. También intervino en el Palacio principal, con el traslado de los jarrones de Fremin y Thierry desde La Granja hasta el Jardín del Parterre en 1794. Tras su abdicación en 1808, Carlos IV se exilió a Italia, falleciendo en Nápoles el 19 de enero de 1819, mientras se encontraba visitando a su hermano Fernando, Rey de las Dos Sicilias.
Aguirre Jiménez, Domingo de
Nació en Orán el 13 de mayo de 1741, hijo de un contador destinado al presidio español. De joven estudió en la Academia de Matemáticas de Orán, filial de la Real Academia de Barcelona. Más tarde ingresó en el cuerpo de ingenieros del ejército en 1762, tomando parte en la campaña de Portugal de aquel mismo año. Tras la guerra, estuvo destinado a la construcción de carreteras y caminos que formaban parte del plan de fomento de la red viaria impulsado por Carlos III. Entre 1772 y 1775, a iniciativa del ministro Grimaldi, realizó un plano topográfico y una serie de doce vistas del Real Sitio de Aranjuez. Grabadas entre 1775 y 1776, en ellas se refleja el estado de la villa y sus alrededores en el último del siglo XVIII, así como las incipientes reformas urbanísticas y paisajísticas llevadas a cabo por la Corona en el Real Sitio. Murió en Madrid en 1805.
Battaglioli, Francesco
Nacido en Módena hacia 1725, se formó como pintor y escenógrafo en la escuela de Raffaello Menia Rinaldi. Entre 1754 y 1760 estuvo trabajando en el Real Coliseo del Buen Retiro, además de realizar las decoraciones teatrales de los Reales Sitios. También realizó encargos particulares, entre los que se incluyen dos vistas del Real Sitio de Aranjuez, fechadas en 1756 y pintadas para Farinelli. Ambos cuadros muestran las celebraciones realizadas en Aranjuez durante la onomástica de Fernando VI, en las que el pintor representa a los Reyes rodeados de su corte y disfrutando de las luminarias colocadas a tal efecto en los jardines del palacio. Tras su despido por Carlos III, Battaglioli regresó a Venecia, donde murió en 1796.
Mengs, Anton Raphael
Nacido el 12 de marzo de 1728 en Ústí nad Labem (República Checa), era hijo del pintor de la corte sajona Ismael Mengs. Desde 1761 hasta 1779 trabajó para Carlos III y la corte española, ejerciendo una influencia decisiva en otros pintores como Francisco Bayeu, Mariano Salvador Maella o Francisco de Goya. Junto a su labor como retratista también trabajó en la decoración pictórica de los Palacios Reales de Madrid y Aranjuez. Tras la ampliación de este último por Sabatini en 1774, Mengs fue el encargado de pintar el fresco del gran salón de baile, situado en el ala del teatro, representando El Tiempo arrebatando al Placer, que dejó inacabado en 1776 cuando optó por retirarse a Roma, donde falleció el 29 de junio de 1779.